Chávez se 'pasó' de cordial
No seremos nosotros los que desde este periódico echemos un jarro de agua fría a quienes se felicitan porque España y Venezuela hayan salvado sus tensiones diplomáticas desde el famoso "¿Por qué no te callas?" del rey Juan Carlos al presidente Hugo Chávez, pero nos vemos en la obligación de decir que el mandatario venezolano quiso ser tan cordial y distendido, que se pasó; que se permitió ciertos gestos que, digamos, estaban de más en tan importante reencuentro con el monarca español.
Chávez calificó al rey de España de "travieso", algo que puede sonar a cualquier cosa menos a elogio diplomático, aunque el presidente de Venezuela seguro que pretendía con ello quitar importancia a un desencuentro que llenó las portadas de los periódicos de todo el mundo. Está bien que la reconciliación se haga de manera simpática, pero no "tanto". Un mandatario, y máximo si se trata de un jefe de Estado, ha de cuidar mucho las formas en sus relaciones y apariciones internacionales.
Por lo demás, felicitémonos de que las aguas hayan vuelto a su cauce en forma de petróleo barato para España y alimentos y tecnología para Venezuela, en unas relaciones que siempre han sido buenas y que esperemos que no vuelvan a verse enturbiadas.