El presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, pidió en la tarde de este miércoles al presidente del Senado, Franco Marini, que intente formar gobierno para sacar al país de la crisis en la que se ha visto inmerso por la dimisión del primer ministro Romano Prodi, según anunció el secretario de la Presidencia, Donato Marra.
Según Marra, Napolitano ha pedido a Marine que "contraste la posibilidad de encontrar un consenso sobre la ley electoral", que se pretende reformar antes de la celebración de comicios. El presidente de la República ha optado así por evitar la convocatoria de elecciones anticipadas como pedía la oposición de centro-derecha con Silvio Berlusconi a la cabeza.
Por su parte, Marini, un político de centroziquierda, ha reconocido, tras su reunión con Napolitano, que se trata de un
"empeño difícil y laborioso" y ha señalado que
"entre los ciudadanos existe una fuerte esperanza de reformar la ley electoral". El presidente del Senado ha explicado que intentará concluir su misión
"lo antes posible", visto que Napolitano no ha puesto una fecha límite para que se llegue a un resultado.
Marini también ha manifestado su "vivo agradecimiento" al jefe de la República por la "confianza" que le ha demostrado confiándole este encargo, al tiempo que aseguró que trabajará con "toda" su "determinación" para llevarlo a cabo.
El presidente de la República ha optado así por evitar la convocatoria de elecciones anticipadas como pedía la oposición de centro-derecha con Silvio Berlusconi a la cabeza.
La oposición conservadora ya ha anunciado que sólo acepta la convocatoria de elecciones generales anticipadas, mientras que La Unión -una coalición de partidos de centroizquierda, que encabezaba Prodi- aboga por un gobierno de transición que cambie el actual sistema electoral, el culpable de la inestabilidad política que sufre Italia.