Cerca de 14 embajadores y dos cónsules son investigados por el juez argentino Norberto Oyarbide por la internación y reventa de vehículos de lujo utilizando su franquicia diplomática. De acuerdo con la información de una agencia italiana, Liebers y Castañeda figuran en la lista de los implicados, y no pudieron ser ubicados por este medio para conocer su versión.
Liebers fue nombrado embajador de Bolivia en Argentina en octubre de 2003, mientras que no se conoce cuál es la situación de Castañeda.
La entidad informativa también indica que hay funcionarios acreditados de Perú, Ecuador, Paraguay, Paquistán, Nigeria, Rusia y Cuba que al parecer están involucrados en este caso.
En diálogo con La Prensa, el canciller David Choquehuanca anunció que el Gobierno boliviano brindará todo su apoyo a su par argentino en la indagación.
Además, advirtió de que si se descubre que algún diplomático boliviano en funciones está vinculado con este hecho, será destituido de inmediato.
El Ministro también destacó que desde que el actual Gobierno asumió funciones, su oficina entró en conocimiento de estos casos y, por ello, emitió una resolución que prohíbe al personal acreditado hacer uso de estas franquicias.
El periódico argentino Clarín explica que la maniobra utilizada por los diplomáticos consistía en importar autos con una franquicia diplomática libre de impuestos (es casi el 50 por ciento menos del precio del producto) y en vez de usar los vehículos, los nacionalizaban rápidamente y los ponían a la venta en el mercado de aquel país.
El encargado de negocios boliviano en Argentina solicitó a la Cancillería de la nación vecina que le informen por otros dos casos en los que se involucra al ex embajador Agustín Saavedra y a una ex consulesa cuyo nombre no se especifica, según reportó la Agencia Boliviana de Información (ABI).
El ex diplomático aludido aclaró a este medio que el caso en el que se le menciona data de 1993, pero que fue sobreseído luego de un proceso en un Tribunal de Honor en la Cancillería.
Saavedra consideró la reapertura de su acusación como un abuso de parte del Gobierno y una vendetta política por ser parte de la Asamblea Provisional Autonómica de Santa Cruz y por defender el proceso autonómico.
El escándalo de las franquicias
La Fiscalía de Argentina inició un proceso y descubrió las irregularidades.
Cada funcionario diplomático tiene un tope de 60 mil dolares para importar vehículos.
Los representantes implicados adquirían vehículos lujosos, como los Hammer 4x4.
También compraron Ferraris y Lamborghinis, cuyos costos rondan los 100 mil dólares.
Según el Gobierno argentino, durante 2007 se solicitaron 450 franquicias diplomáticas.
Las normas señalan que estos autos sólo deben ser usados para fines específicos.