Según ha sabido Diariocrítico de fuentes del propio Vaticano, en la mañana de este lunes el Papa Benedicto XVI ha recibido en audiencia al cardenal Antonio María Rouco Varela. Pero, ¿en qué contexto se produce esta reunión? Para algunos se trata de una audiencia dentro de lo habitual, pero para otros significa que el arzobispo de Madrid está preparando en el Vaticano el relevo del obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, como presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE).
Es curioso, pero las elecciones para renovar la cúpula de la CEE se van a producir de forma casi paralela a las elecciones generales del 9 de marzo: la curia se renovará entre el 3 y el 7 de marzo y sabemos que hay dos sectores enfrentados, no tanto por ideología como por formas y métodos. ¿Qué sector ganará? ¿El más moderado que apoyó a Blázquez en la anterior elección o el más conservador que encarna a la perfección Rouco Varela? Tanto en el PSOE como en el PP se hacen apuestas, pero por motivos distintos, claro.
Para algunos, en marzo podría darse el siguiente equipo en la CEE: cardenal Rouco Varela de presidente; cardenal Antonio Cañizares, arzobispo de Toledo, de vicepresidente; Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid, de secretario, y Agustín García-Gasco, cardenal arzobispo de Valencia, en Doctrina de la Fe.
¿Sería coherente ese equipo? Resultaría, efectivamente, un equipo cohesionado y en teoría vencedor, pero despertarían reacciones de pánico y agresividad en grandes sectores de la opinión pública espoleados por los medios. Y eso podría volverse contra el Partido Popular y galvanizar el voto radical de izquierdas.
Por eso hay quien todavía defiende dentro y fuera de la CEE que sería mejor aplazar las elecciones episcopales hasta un par de semanas después de las presidenciales.