La aviación israelí bombardeó uno de los principales complejos de seguridad de Hamas en Ciudad de Gaza, que incluye una prisión. La operación de ataque aéreo a la Franja, denominada 'Plomo Forjado', siguió con bombardeos en distintas zonas, sobre todo en el sur y en la capital. Hay más de 900 heridos.
"No hay registrada una jornada más mortífera desde la guerra de los Seis Días de 1967. Israel no había matado desde entonces tanta gente en un solo día", indicó Moawiya Hasanie, jefe de los servicios sanitarios de Gaza y quien coordina la asistencia a las víctimas.
La televisión local mostró imágenes de civiles clamando venganza entre edificios convertidos en escombros y sembrados de cadáveres de policías con el uniforme negro de Hamas.
"Fue como un terremoto, en instantes los edificios se vinieron abajo y los coches prendieron en llamas", relató un testigo presencial, el comerciante Ahmed Ghannam.
El bombardeo se produjo 2 días después de que el Gobierno israelí adoptó la decisión de emprender una operación militar a gran escala en Gaza, si los grupos armados palestinos proseguían con el lanzamiento de cohetes contra el territorio de Israel.
Hace ocho días terminó una tregua de seis meses entre Israel y la milicia islamista, firmada gracias a la mediación de Egipto. Según las Fuerzas Armadas israelíes, cayeron en este país, desde comienzos de noviembre, más de 200 cohetes Kassam y en la última semana hubo, inclusive, 80 en un día.
Fue precisamente la problemática de los constantes ataques desde Gaza, con cohetes Kassam, misiles Grad y morteros hacia la población civil en el sur de Israel, lo que llevó al operativo en curso.
Israel advirtió repetidamente a Hamas cesar de atacarle. "Dejen de disparar. No ganan nada con esto. Somos más fuertes y podemos golpearles en forma devastadora", advirtió el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, a Hamas, en una entrevista televisada por 'Al Arabiya'.
Pero las advertencias israelíes no surtieron efecto, los disparos continuaron y el pasado miércoles el gabinete israelí aprobó un operativo militar contra Hamas.
Según la prensa israelí, la ejecución de esa intervención militar se llevaría a cabo a partir del domingo para dar tiempo a que las autoridades egipcias realizaran un último intento de mediación entre Israel y Hamas.
Pero, según el diario local 'Haaretz', "aparentemente, una pista de inteligencia que indicaba que miembros del brazo armado de Hamas se estaba reuniendo, aceleró la orden".
En el análisis de este diario, el objetivo de Israel es el de propinarle un fuerte golpe a la cadena de mando de Hamas para mermar considerablemente su capacidad de operación.
El sábado, en un evidente esfuerzo no solo de vengarse contra Israel por el operativo, sino de demostrar que su capacidad militar no se vio seriamente dañada, células de lanzacohetes dispararon hacia Israel varias decenas de Kassam.
Según las autoridades israelíes, fueron más de 70 y dejaron un saldo de un muerto en Netivot, y cuatro heridos.
Además, por primera vez, cayó un misil en la ciudad de Kiriat Gat, que está ubicada a 20 kilómetros de la Franja de Gaza. Otros alcanzaron las ciudades israelíes de Sderot y de Ashkelon, sin causar víctimas.
"Estamos ante un período que no será si corto ni fácil", advirtió el ministro de Defensam Ehud Barak. "Necesitaremos determinación y perserverancia, hasta que se logre el cambio necesario en la situación en el sur del país".
'Haaretz' informó también que la canciller israelí, Tzipi Livni, ordenó a todos los funcionarios que estaban en vacaciones retornar a sus sedes. Igualmente, Israel ha iniciado una intensa campaña diplomática y de relaciones públicas para recabar apoyo en torno a la operación contra Gaza