El hurón: ¡Vivan los novios!
La otra tarde intentaba explicarle a Gumer que la fusión de Caja España y Caja Duero era, sencillamente, un matrimonio de conveniencia. Se necesitaban, aunque las dotes de los contrayentes eran manifiestamente desiguales. Los primeros meses en pareja han sido ciertamente tormentosos, pero lo importante es que sus destinos quedan unidos, hasta que la muerte o el Banco de España los separe. Y no quiero darle más detalles al bichejo pero él, de naturaleza impertinente y, demás, socarrón, responde:
-Entonces, ahora que se han juntado con Unicaja, ¿podemos hablar de un ménage à trois?
Me deja helado. Le replico que dos son compañía y tres, multitud. Y él dice que soy un vejestorio alejado del mundo que me rodea y que los triángulos no son exclusivos de la geometría. Desconocía sus conocimientos en la materia.
-Tienes que aceptar, añade, que las cosas son como son. Lo importante de esta cohabitación poliamorosa es que se lleven bien y ojalá que les dure el amor muchos años.
Le corto y le digo que vale, que gritemos juntos el preceptivo “¡vivan los novios!” y dejemos de una vez por todas el tema. Pero se resiste y dice que el macho dominante se llama Braulio y que…. Le pegué tal patada en el culo que, supongo, tardará algún tiempo en volver por aquí. Personalmente, que quede bien claro, le deseo lo mejor a la nueva entidad. Ojalá, por el bien de unos y otros, se cierre esta página y que la nueva nave inicie una feliz singladura. Los trabajadores y los clientes lo necesitan. Y la historia, supongo, pondrá a cada uno en su lugar. ¿Qué queda, de verdad, de la gran Caja de Castilla y León? Cautela, señores políticos porque el “músculo financiero” se ha tornado flácido y pendulón, aunque el badajo suene más fuerte en Andalucía. El consejero de Economía, Tomás Villanueva, dice que “hay que mirar adelante y dejar atrás el proyecto de integración de las Cajas de Castilla y León…” ¿No es esto acaso un fracaso político?, por mucho que añada, a modo de justificación, que “fue una propuesta de la Junta, respaldada por los agentes políticos, económicos y sociales”. Pues qué bien, que cada uno se lama su herida. Pero que nadie intente cortar orejas en esta faena, porque aquí no hay “josetomases”, ni “julis”. En el mejor de los casos, muchos subalternos. Y lo dicho, de verdad, que vivan los novios. Algunos, por supuesto, con los blindajes que se han preparado, ya lo creo que van a vivir de lo lindo. Pero de esto hablaremos en otra ocasión.
Félix Lázaro. Periodista.
Nota.- Gumer, con tarjeta amarilla, tiene una semana de suspensión.