Carta a un pequeño empresario
Querido pequeño empresario: Siempre he defendido que los pequeños empresarios sois los únicos que podéis crear empleo y evitar que el tejido social de nuestro país se siga deteriorando.
La última encuesta de población activa arroja unos números escalofriantes con cinco millones de personas en paro que contrastan con los aceptables resultados de las grandes empresas, que no generan empleo sino que lo siguen destruyendo. ¿Has leido acerca del posible ERE de Telefónica?.
Con este panorama, y las contradicciones del sistema, tocaría pensar que las soluciones para crear empleo deben llegar por las PYMES , que representá el 99% de las empresas del país y el 75% del empleo. Pero pequeño empresario estás solo.
Según la última encuesta del Banco Central Europeo la banca española es la que más restringe el crédito a las pymes. Según las Cámaras de Comercio, el 87% de las pymes tuvo problemas para obtener financiación en el primer trimestre del año, y las pocas que lo consiguieron han tenido que pagar intereses más altos, mas gastos y más comisiones, además de menos volumen de crédito. Y si añadimos que una mayoría de pequeños empresarios, como tú, se han convertido en financieras de las Administraciones y en muchos caso de las grandes empresas, ¿qué puedes hacer, pequeño empresario?
Seguro que me contestarías que cerrar tu empresa porque no encuentras soluciones ni apoyos. El Gobierno, más alla de dos o tres medidas de maquillaje, no ha sabido qué hacer contigo; para lo sindicatos no estás en su territorio; la gran banca ya te ha avisado que habrá todavía menos dinero; las organizaciones empresariales en todos sus niveles estan anquilosadas y sin capacidad de darte respuesta....
Te queda la voz de Duran i Lleida un político que siempre ha hecho gala de un gran sentido común, y que hace unos días declaraba: “No habrá reactivación económica ni creación de empleo si no se ayuda a las PYMES”. Pero me da la impresión que clama en el desierto y se ha quedado tan solo como tú al frente de tu empresa.
Pero no te preocupes, que en nada empezarán todos los partidos a prometerte soluciones y, hasta las elecciones de 2012, vas a convertirte en la estrella de sus programas electorales: seguiras solo, pero al menos parecerá que les preocupas. Algo es algo.