DIEGO FERRA (PSOE-LORCA)
De nuevo denuncias de corrupción política salpican la vida política de nuestra Región. En este caso, se trata de una denuncia presentada por el PP de Lorca ante el Fiscal por si hay delito en la situación y actuación de Diego Ferra, concejal y secretario general de los socialistas lorquinos.
Se trataría de una situación presuntamente ilícita a raíz de la contratación en el año 1999, del concejal Diego Ferra por parte de la Empresa Mixta de Aguas del Ayuntamiento lorquino. Casualmente días después, Ferra pasaba a formar parte del equipo de concejales con dedicación exclusiva del grupo de gobierno municipal. Basándose la denuncia en un supuesto informe que apunta a la autocontratación que se pudo haber hecho Ferra –quien afirma que no ha cobrado un duro de dicha sociedad en estos años que estuvo de concejal.
No obstante Ferra, en su defensa ha declarado públicamente que «es posible que en algún momento, y sinceramente lo desconozco, se pudo cometer alguna irregularidad», y añadió que si se hubiera cometido «la asumiré sin ningún tipo de dudas».
Realmente, no sabemos lo que acabará decidiendo el Fiscal sobre la existencia o no de responsabilidad penal. Pero lo que si nos parece es una nueva situación de utilización de la política para la adquisición de beneficios personales –obtención de un empleo, en una empresa del servicio público, donde se ejerce de político-, y luego excusas de poco crédito para disimularlo, aunque en el fondo aparenta reconocerse, al menos este hecho comentado, por pura evidencia.
Y desde luego, aunque no haya responsabilidad penal, es una actuación que ética y estéticamente no es presentable, especialmente en un país en que el paro ronda el 25% de la población, que un representante público (usando su influencia política) se consiga un puesto de trabajo de forma tan clara y directa, por no decir, zafia, como parece haber sucedido en el presente caso. Pues no es lo mismo, que Ferra hubiera sido seleccionado para una mercantil que no tuviera relación alguna con el Ayuntamiento de Lorca, a que lo haya hecho con la empresa del servicio municipal de aguas.
¿Qué explicación va a dar el PSRM a los más de 200.000 parados que hay en la Región de Murcia, si mantiene a Ferra en la Secretaría General del Partido en Lorca, o propuesto para cargo público? ¿Tendrá que decir algo, la UGT, sindicato “hermano” socialista, a los trabajadores que tienen la desgracia de no encontrar empleo? ¿Cómo puede afrontar la campaña electoral local y regional el PSRM con un responsable de agrupación local, de las más importantes, así “políticamente tocado”?.
Parece claro, que Ferra cometió al menos un error político, que habría de restañar con su dimisión en sus cargos políticos, para que su propio Partido sea creíble en sus planteamientos de servicio, regeneración y renovación de políticas en defensa de la justicia social, que no parecen compatibles con el uso de la política para beneficio propio.