Esta era la primera visita del presidente del gobierno español a Cataluña desde la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatut y primer gesto político de Zapatero con la sociedad catalana 48 horas después de su reunión en la Moncloa con el presidente de la Generalitat, José Montilla. Zapatero ha empezado su intervención hablando de economía y defendiendo sus decisiones en este ámbito, pero no ha tardado a abordar el Estatut, consciente del "clima difícil" que se vive en Cataluña. Había mucha expectación para saber qué diría Zapatero delante de un público formado, en buena parte, por la sociedad económica catalana. También había, entre otros, la ministra de Defensa, Carme Chacón, el consejero de Educación, Ernest Maragall, y la consejera de Trabajo, Mar Serna.
Aunque hablando de la crisis, Zapatero ha dejado claro que "España necesita a Cataluña y Cataluña necesita a España", ha asegurado, "hoy más que nunca no es retórico decir que Cataluña tiene que colaborar con España y España con Cataluña". "Y sólo hay una manera de concebir esta convivencia: en el seno de un proyecto común fundamentado en el respeto y en el reconocimiento de quien lo integra, sólo así", ha reafirmado, haciendo una defensa de una España plural y retrayendo al PP que no lo haga.
El presidente español ha garantizado "no tener que hacer el más mínimo esfuerzo por apreciar que los problemas que siente como tales la sociedad catalana, la mayoría de sus ciudadanos y de sus fuerzas políticas, son problemas de España; son problemas que tenemos todos, que nos conciernen y nos interpelan en todos", y en primer lugar "al presidente del gobierno español". "Porque como presidente del gobierno español soy también, y así me siento, presidente de los ciudadanos catalanes".
Zapatero, que ha querido dejar claro su apoyo al Estatut a pesar de las dificultades que le comportaba, ha asegurado que no se siente responsable de la sentencia del TC, que "acata" y "cumple", pero ha dicho que sí se siente "responsable de sus consecuencias políticas". "Me hago cargo", ha añadido. Y para hacer frente a estas consecuencias políticas, Zapatero ha apuntado tres actuaciones.
La primera pasa por "reafirmar el respeto a los sentimientos de identidad de los ciudadanos de Cataluña", ya que cree que la "legítima defensa de la identidad nacional de Cataluña" es "compatible" con una España que es "nación de todos". "E igual compatibilidad veo en la defensa de los símbolos nacionales y la lengua catalana", ha añadido.
La segunda pasa por la posibilidad de regular, a través de procesos legales, "las cuestiones declaradas inconstitucionales por el tribunal no por razones de inconstitucionalidad", sino porque las deja en manos del legislador. Así, Zapatero cree que hay un "amplio campo de avance" en materia de justicia, "en la configuración de la autonomía local en Cataluña o en la garantía de la actuación diaria del Estado dentro de los márgenes competenciales en el ejercicio de sus competencias básicas". En tercer lugar, el presidente español ha reiterado su compromiso de "seguir desarrollando y aplicando el Estatut", diciendo que se tienen que resolver algunos traspasos y "fortalecer" los mecanismos de relación.
Pide "calma"
Además de estas tres actuaciones, Zapatero ha asegurado que se propone trabajar para recuperar la confianza de la sociedad catalana, pidiendo "calma y confianza". "A esta tarea me dedicaré de manera prioritaria", ha garantizado, diciendo que hace falta que "esta Cataluña fuerte se sienta escuchada; que sienta que es un actor fundamental decisivo en el proyecto común de la España plural, y vea que es respetada en sus símbolos, historia y cultura". Se trata, ha asegurado, de un esfuerzo que "vale la pena".
Zapatero ha avisado de que "cualquier riesgo que pueda haber de cara a que se consolide mínimamente la idea de la desafección respecto a lo que representa la España plural desde Cataluña es un error gravísimo en términos históricos, que no "permitirá". De hecho, ha dicho que "se dejará la piel para que eso no pase", mostrando una "gran confianza en la sociedad catalana". El presidente español ha remarcado que "la gran mayoría de los catalanes y de los españoles quieren caminar juntos" y confía en que Cataluña "sabrá estar" en su sitio, como ha hecho en el pasado, de la misma manera que el Estado español. Rodríguez Zapaetero confía en que el primer paso en la hoja de ruta sea "encontrarnos en los sentimientos".
"Cueste lo que cueste"
Además, el presidente español ha querido dejar claro que no dio apoyo al Estatut en su momento por necesidades de aritmética parlamentaria al Congreso, sino por "convicción política", y ha recordado que, a pesar de haber pactado el texto catalán con CiU, este grupo "no se ha caracterizado por dar apoyo al gobierno español".
Zapatero, que ha dicho que quizás el clima actual hará que venga más por Cataluña, se ha mostrado convencido de que este "mal momento" será superado y que harán que del Estatut "no quede ningún recuerdo negativo por la sentencia". "Lo tenemos que hacer: pongamos la voluntad", ha dicho, "lo haremos cueste lo que nos cueste". Rodríguez Zapatero también ha explicitado su "confianza" tanto en Montilla como en los 25 diputados del PSC en el Congreso, recordando que "expresan el voto mayoritario de los catalanes" en las elecciones generales.