Alarma ante gran circulación de armas en Venezuela
El domingo pasado el presidente venezolano, Hugo Chávez, explicó que la "Milicia Campesina son apenas una primera muestra del desarrollo de un cuerpo armado popular para salvaguardar nuestra integridad y nuestra soberanía en los campos de Venezuela".
Sin embargo, pese a que el grupo armado goza del beneplácito del Estado venezolano, el hecho de que el país vecino cuente con otro “ejército” parece preocuparle al Gobierno colombiano, que lo hizo saber a través de su ministro de Defensa, Gabriel Silva.
"Nos preocupa mucho que el Gobierno de Venezuela construya guardias pretorianas...y que sus armas terminen vendiéndose a delincuentes, terroristas, narcotraficantes y bandas criminales", aseguró Silva, quien además precisó que "en los últimos siete años se han logrado capturar mas de diez mil armas de muchos países, entre ellos Venezuela" e insistió en que "preocupa mucho que esas armas seas utilizadas para intercambio con esos grupos delincuenciales".
Por su parte, Chávez insiste en que la Milicia Campesina, como parte de la Milicia Bolivariana y de la Fuerza Armada Bolivariana, "no son fuerzas paramilitares como los sesudos analistas de siempre quieren hacer ver". "Menos aún si concebimos semejante palabra dentro de la semántica reaccionaria colombiana", aseguró.
"Por el contrario, la Milicia Bolivariana (cuerpo absolutamente regido por una Ley), al igual que los consejos comunales, son expresiones del nuevo Estado comunal; parte integral de las nuevas estructuras de poder comunal que venimos construyendo", añadió.
La reforma de la Ley de la Fuerza Armada que incluyó la reorganización de la Milicia Bolivariana entró en vigor el 22 de octubre de 2009, cuatro años después de que Chávez decretara el nacimiento de esta fuerza popular.