El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha anunciado que se ha dado luz verde a la reincorporación a sus hogares de los vecinos que permanecían desalojados en el municipio de Grazalema, situado en Cádiz, tras las recientes inclemencias meteorológicas.
Esta decisión se ha tomado tras un exhaustivo análisis por parte de la dirección de Emergencias, que incluyó una revisión detallada de cada vivienda y la implementación de medidas cautelares necesarias para asegurar un retorno seguro. Entre estas medidas se destaca la retirada de muros y cubiertas inestables, así como otros elementos que podrían representar un riesgo.
A pesar del regreso a casa, se mantienen ciertas restricciones en el uso del espacio público y el tráfico rodado, aunque sin afectar directamente al uso residencial. Por ejemplo, en la calle Las Parras se ha limitado el tráfico vehicular, mientras que el estacionamiento en la Plaza de los Asomaderos también ha sido restringido. El acceso a las calles Las Piedras y Corrales está permitido solo para los vecinos, sin posibilidad de estacionamiento.
Sanz ha destacado el comportamiento ejemplar y la colaboración de los residentes durante este difícil periodo, permitiendo así que hoy puedan regresar a sus hogares después de casi 20 días fuera.
El pasado 16 de febrero más de 1.700 vecinos pudieron volver a sus casas. Sin embargo, aún quedaba pendiente una evaluación técnica más detallada sobre las viviendas ubicadas en la denominada área de exclusión. Posteriormente, el miércoles 18 regresaron otras 96 personas y el jueves 19 se sumaron 40 más. Gracias al intenso trabajo técnico-científico realizado durante el fin de semana, el domingo 22 se reincorporaron 35 vecinos adicionales. Finalmente, hoy se ha completado el proceso con el regreso de más de 80 personas que aún estaban alojadas en establecimientos locales o en casas de familiares y amigos.
Para gestionar la situación en Grazalema y su entorno, el Plan de Emergencia ante Riesgo de Inundaciones solicitó la colaboración del Grupo de Asesoramiento de Desastres y Emergencias (GADE) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Apenas un día después del desalojo en Grazalema se constituyó un comité técnico-científico bajo la dirección de la Agencia de Emergencias de Andalucía. Este grupo trabajó junto al comité operativo e incluyó expertos en hidrogeología del IGME (Instituto Geológico y Minero), personal del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y del Instituto Andaluz de Geofísica (IAG) perteneciente a la Universidad de Granada.
Los especialistas utilizaron diversas técnicas geodésicas avanzadas como escaneado georradar con diferentes antenas, tomografía sísmica y posicionamiento GNSS. Esta última técnica permite medir desplazamientos o asentamientos en tiempo real con alta precisión, lo cual es crucial para garantizar la seguridad estructural.
A esta labor técnica se sumaron pruebas geológicas sobre el terreno y análisis mediante imágenes aéreas obtenidas con drones. La información proporcionada a los afectados fue fundamental; por ello, la Agencia organizó sesiones informativas con los alcaldes locales y los vecinos afectados. La última reunión tuvo lugar el pasado viernes con la presencia del consejero Sanz, donde se expuso todo el trabajo realizado para asegurar un retorno seguro a sus hogares.