"Es una "cayapa" para sacarme del mundo político utilizando mentiras y falsedades con la intención de crear un ambiente de desconcierto, pero no tengo nada que temer porque mis cuentas y mi trayectoria política están claras", dijo Rosales a la prensa.
Rosales acudió a la Fiscalía General para ser informado del proceso que se le sigue por presuntas irregularidades detectadas entre los años 2002 y 2004 durante su gestión como gobernador del estado Zulia.
La orden de reapertura sería, según los defensores del dirigente opositor, la que hace un mes, en plena campaña electoral para las elecciones regionales y municipales del 23 de noviembre, emitió el presidente Hugo Chávez al decir que Rosales debería estar en la cárcel por "mafioso".
En esas elecciones, Rosales, que es líder del partido opositor Un Nuevo Tiempo (UNT), ganó la alcaldía de Maracaibo, capital del estado Zulia, del que fue gobernador hasta ese momento.
Rosales reconoció que "la Fiscalía ha sido atenta y amable" con sus representantes legales y explicó que la comparecencia de hoy tuvo como único propósito "conocer cuáles son los elementos de fondo" por los que se le investiga.
El alcalde de Maracaibo señaló que el proceso en su contra es una muestra de que Chávez, y quienes le acompañan en el ejercicio del poder "no están entendiendo el mensaje que el pueblo les está mandando".
"Están en una postura de prepotencia, de todopoderosos, que les impide recibir este mensaje del pueblo, que pide el fin de la violencia y de esta guerra, y que espera vivir en libertad y con justicia social", manifestó el dirigente opositor.
Rosales, que fue candidato de la oposición frente a Chávez en las elecciones presidenciales de diciembre de 2006, envió también un mensaje de agradecimiento "a mucha gente que desde el exterior, desde Europa y Estados Unidos" le han enviado "su respaldo".
El líder de UNT tiene abiertos, además, otros expedientes en la Fiscalía relacionados con la presunta posesión de bienes muebles e inmuebles en Venezuela y Estados Unidos que no podrían justificarse con su nivel de ingresos.
En una rueda de prensa posterior Rosales subrayó: "no hay elementos para que me declaren culpable de nada", reveló que fue instruido por la Fiscalía a no declarar sobre los cargos que se le imputan, lo que acatará por respeto "a las normas y de las leyes", según dijo.
Subrayó, no obstante, que es víctima de "un juicio terrorista y político" .
Agregó que todo el mundo sabe de dónde salió la orden y cómo se ha construido "el tinglado" para pretender manchar su imagen, "para pretender intimidar al pueblo y silenciar a los líderes".