Concebido como un proyecto integral de formación e investigación, para apoyar a noveles artistas en la producción y exhibición de sus obras, fue lanzado hoy el Programa Bancomer-MACG Arte Actual, que destinará unos dos millones de pesos para respaldar los procesos creativos de entre 10 y 15 artistas.
En rueda de prensa, Itala Schmelz, directora del Museo de Arte Carrillo Gil, explicó la forma cómo este proyecto cristaliza las inquietudes de ambas instituciones, en el sentido de invertir en el futuro de la plástica contemporánea, fomentar su producción y al mismo tiempo abrir espacios de reflexión y de crítica.
Acompañada por Gustavo Lara Alcántara, director de Fundación BBVA-Bancomer, y Gabriela Velásquez Robinson, subdirectora de Fomento Cultural Bancomer, Schmelz consideró que es momento del cambio de estafeta y de ubicar una nueva generación de artistas, de jóvenes con una trayectoria aunque breve viable de impulsar.
Para eso, expuso, el equipo del MACG y de la Fundación realizaron una especie de sondeo, que sin ser exhaustivo, dio como resultado una preselección de 160 carpetas, de las cuales se eligieron en una primera etapa, un total de 36 que serán examinadas por un comité de especialistas.
Este comité, que está integrado por personalidades como Peio Aguirre y Nuria Enguita Mayo (España), José Miguel González Casanova e Itzel Vargas (México) y María Inés Rodríguez (Colombia), tendrá a su cargo una segunda selección de entre 10 o 15 trabajos que serán finalmente apoyados, según un programa individualizado de desarrollo.
Se buscó, dijo, que fuera este comité de especialistas quien determinará los talentos viables de desarrollar, a fin de que fuera un fallo con un amplio y experimentado criterio.
Explicó que la segunda etapa de este proceso se realizará del 1 al 4 de octubre, cuando los preseleccionados presenten ante el Comité de Selección, en medio de un diálogo dinámico, las líneas generales de su investigación artística, así como la propuesta de un proyecto específico para concretar.
Una vez seleccionados, los artistas, junto con el Comité, la Fundación y el equipo curatorial y educativo del MAGC se reunirán para diseñar un programa individualizados de desarrollo de este proyecto, el cual podrá estar conformado por seminarios, cursos, talleres o incluso residencias.
Desde luego, indicó, para llevar a cabo este programa se buscará establecer vínculos con iniciativas similares desarolladas en otros centros de arte contemporáneo, instituciones y universidades.
Esto, expuso, se llevará a cabo durante un semestre. Cabe decir que a lo largo de 2009 se lanzará un "blog" de trabajo en internet, donde se podrá ver el desarrollo de los proyectos y que en noviembre de 2009 se llevará a cabo una exposición en las instalaciones del Museo de Arte Carrillo Gil, con todas las obras realizadas.
Además, destacó, se imprimirá un catálogo con los procesos de las obras, las conferencias, seminarios e imágenes generadas durante el programa, cuya selección de propuestas dependerá de su atractivo, congruencia y compromiso con el desarrollo de las mismas.
Cabe señalar, añadió, que en virtud de que es un programa piloto, hay muchas cuestiones que corregir, mejorar y consolidar, una de ellas, dijo, es la participación de la provincia, aunque, de entrada, en esta edición ya incluye a artistas del interior del país.
Schmelz afirmó que fue muy satisfactorio encontrar en este sondeo una gran cantidad de propuestas interesantes, de artistas serios y con posibilidades a futuro.
Por su parte, Gabriela Velásquez Robinson, subdirectora de Fomento Cultural Bancomer, puso énfasis en lo importante que es para esa institución recuperar la tradición que se vio interrumpida en 2006, cuando cerró su ciclo el Salón Bancomer, que, recordó, en una década promovió a unos 300 artistas.
Sobre si además de estas acciones coordinadas con el MACG, el Salón podría exhibir alguan colección, Velásquez explicó que en realidad la Fundación se dedicó en aquellos años a promover el coleccionismo y que sólo quedan unas 56 obras, que en algún futuro podrían ser objeto de alguna exposición.
Respecto al destino de las obras que se crearían bajo este esquema de cooperación BBV-Bancomer/MAGC, Schmeltz comentó que para quienes no queden seleccionados entre los 10 a 15 proyectos finales, hay la invitación a que dejen su trabajo en el museo, donde pueda ser consultado por curadores, especialistas o interesados.
Recordó que uno de los propósitos de esta iniciativa es convertirse en un escaparate para sus creaciones, de ahí que impulsen el diálogo con la comunidad artística, especialistas y curadores, en aras de un mejor conocimiento de la producción artística reciente.