Luego de serias denuncias
El gobierno de la Ciudad Clausuró el Jardín Botánico
La justicia porteña dispuso la clausura del Jardín Botánico, tras la detención de dos empleados del Gobierno de la Ciudad, en el marco de la investigación que se sigue por el hallazgo de restos humanos.
La clausura se realizó luego de una denuncia contra el directorio del Jardín Botánico que realizó el subsecretario de Seguridad del Gobierno porteño, Matías Molinero, informó una fuente policial.
El procedimiento fue dispuesto por la jueza de Instrucción 47, Mónica Berdión de Crudo, en el marco de la causa por peculado y defraudación del erario público en la que se detuvo ayer al jefe del área operativa del Botánico, Roberto Logiúdice, de 49 años, y a su secretaria, Graciela Baultrin, de 42 años.
Los detenidos están acusados de alquilar parcelas para inhumar restos humanos y cobrar para realizar filmaciones en el lugar, un hecho que fue denunciado en abril pasado por el ex empleado del lugar, Alberto Barrientos.
En el marco del operativo de clausura, se secuestró una computadora, un sobre y otros elementos de prueba para la causa.
Cabandié pidió a Macri un informe sobre las denuncias
El diputado porteño del FPV presentó en la Legislatura el pedido de informes al jefe de Gobierno. Fue tras las denuncias de dos ex empleados del paseo, quienes afirmaron que en ese lugar se estarían sepultando restos humanos.
Cabandié solicitó que el gobierno de la Ciudad "brinde las explicaciones acerca de la denuncias de dos ex empleados del Jardin Botánico quienes aseguran haber visto restos humanos en el lugar" y que dejaron radicadas las denuncias en la Defensoria del Pueblo de la Ciudad.
El diputado Cabandié denunciará ante la Justicia nacional en lo penal los sucesos que justifican el pedido de informes, por cuanto ellos podrían configurar la comisión de delitos de acción pública, como el de administración infiel y prevaricato.
Las supuestas inhumaciones se conocieron tras las denuncias de Alberto Barrientos, quien trabajó en el Botánico durante 37 años, y Juan Marcos Neyra, que fue contratado durante la gestión del ex jefe de Gobierno, Jorge Telerman.
Barrientos afirmó, bajo juramento ante la Defensoría del Pueblo porteña, que "le consta por haberlo visto, que es una práctica habitual por parte de personal del Jardín Botánico la de enterrar restos óseos en el Botánico, que se hace más o menos hace cuatro años. Y que en los últimos meses esa práctica se intensificó".
Segun denunció Barrientos "los restos eran enterrados y les mostraba a los familiares dónde estaban enterrados. Luego, en varias oportunidades, los sacaba y los tiraba a la basura. Los restos óseos a veces llegaban triturados y en otras oportunidades llegaban más grandes y se encargaban de triturarlos ahí mismo". Tanto Barrientos como Neyra denunciaron el caso ante la fiscal contravencional Marcela Dupuy.
En tanto, el diputado Cabandié pudo acceder a unas filmaciones de cámaras ocultas -informaron voceros del legislador- efectuadas para un programa de televisión, de las que resultan testimonios que dan cuenta de que las instalaciones del Jardín Botánico son locadas irregularmente por empresas, las que las utilizan para la realización de eventos y producciones audiovisuales.
"Tales locaciones, por cierto, no cumplen con la normativa vigente que regula el otorgamiento de permisos y/o concesiones sobre bienes del dominio público de la ciudad", afirma el pedido de informes presentado por el diputado. Cabadié dijo que "no se trata de una contravención, sino que estamos hablando de entierros de cadáveres de los que desconocemos las causas de la muerte.
Podría tratarse de maniobras de encubrimiento, sancionadas por el Código Penal". Por último, el legislador dijo a Télam que "pediremos que se investigue si son explotados los bienes de dominio público, no sólo para efectuar inhumaciones prohibidas, sino para facilitar actividades comerciales sin cumplir con la normativa que regula el otorgamiento de permisos y concesiones en el ámbito de la Ciudad".