Las cifras de generación de empleos que ha divulgado la Autoridad del Canal de Panamá se estiman entre 35 mil y 40 mil empleos, cuando la obra esté en su pico de construcción, entre 2010 y 2011. Pero las que asombrarán a los políticos y economistas del continente son las que se refieren a los puestos de trabajo que se generarán entre su inauguración en 2015 y el año 2025, cuando el Canal y su cluster sean una realidad nacional. Ese lapso producirá entre 150 mil y 250 mil puestos de trabajo, entre directos e indirectos.
Tras el inicio de operaciones nacerá un conglomerado (‘cluster’) en las franjas inmediatamente adyacentes al Canal, trasformando el paso en un corredor de comercio, el más importante del hemisferio occidental. La tasa de rentabilidad social del proyecto se estima en un 14%, pero se hace presente coincidiendo con la proyección de otros sectores económicos como la construcción, el turismo, el desarrollo de la infraestructura y el sector servicios.
La ampliación ha despertado interés en múltiples áreas, atrayendo a empresas internacionales que han iniciado su instalación en Panamá, primero para participar en las varias licitaciones mayores y menores dentro de la obra, y después para quedarse en el paraíso que será Panamá en 2025.