El 93% de los toledanos cree que el patrimonio del que dispone la ciudad es un aspecto beneficioso para su futuro; el 95% considera que la arqueología se debe conservar; y el mismo porcentaje afirma que el paisaje de la ciudad forma parte de su patrimonio y por tanto, hay que protegerlo.
Estos son algunos de los datos más significativos que el presidente del Patronato de la Real Fundación de Toledo, Gregorio Marañón y Beltrán de Lis destacó de la encuesta "La imagen de Toledo entre los toledanos", que con motivo del 20 aniversario de su creación ha realizado esta institución para sondear la opinión que los toledanos tienen sobre la labor que desempeña, y en la que también se desvela que la mayoría considera que progreso y conservación son compatibles.
Que los toledanos valoren en tan alto porcentaje el patrimonio, el paisaje y la arqueología "es mucho más importante que crea que los de la Fundación somos unos tíos estupendos que lo hacemos todo muy bien", defendió Marañón en la rueda de prensa que ofreció junto con el presidente de la Comisión de Gerencia de la Fundación Juan Ignacio de Mesa; y el presidente de Metroscopia, José Juan Toharia, para presentar los resultados de la encuesta.
El presidente del Patronato de la Real Fundación, que aseguró que los resultados de este sondeo serán fundamentales para su intervención en la ciudad "porque lo que opinan los ciudadanos es la piedra angular de nuestra política y nuestro quehacer", explicó que los encuestados han sido preguntados sobre cómo perciben la Real Fundación, si conocen su trabajo y cómo lo valoran, cómo perciben la ciudad, y sobre Vega Baja, los Cigarrales y la Huerta del Rey.
Respecto a la primera cuestión, Gregorio Marañón destacó que "sorprende" que el 54% de los toledanos tengan un alto grado de conocimiento de la Fundación, y que un tercio de los encuestados hayan estado alguna vez en Roca Tarpeya. "Para una institución que durante 20 años no ha destinado ni un céntimo a publicidad es muy importante", dijo.
Incidió también el presidente del Patronato en la valoración "positiva" que los toledanos realizan de su trabajo, pues el 6,7% considera que trabajan en favor de la conservación del patrimonio; el 6,8% que difunden la imagen de Toledo, y el 6,3% que organizan actividades culturales "y esto es muy agradable porque tanto los votantes del PP como del PSOE valoran nuestro trabajo".
Respecto a la ciudad, el 89% de los toledanos afirmó estar muy satisfecho de vivir en Toledo, porcentaje se eleva al 92% en el caso de los habitantes del Casco Histórico. Esta encuesta desvela también, continuó, que el 67% de los sondeados cree que vivir en Toledo tiene ventajas; que el 31% ve inconvenientes, y que el 59% afirma que vivir en el Casco Histórico de la ciudad es ventajoso.
Inconvenientes
Las limitaciones urbanísticas, el enorme volumen de turistas y el tráfico son los principales inconvenientes destacados por los residentes en la Ciudad Imperial, aseguró el presidente del Patronato de la Real Fundación.
Preguntados por el patrimonio, el 86% cree que es una ventaja para el desarrollo de la ciudad; el 63% considera que beneficia a la economía de la misma y que no es una traba para su desarrollo sino algo positivo, y el 93% mantiene que es beneficioso para su futuro. La mayoría de los toledanos creen que el Ayuntamiento es el principal responsable de la conservación del patrimonio, y que se encuentra en peor estado que en otras ciudades.
Sobre la arqueología, el 95% afirman que es una riqueza a conservar, y solo el 3% cree que es un obstáculo, al igual que el paisaje, que el 95% de los toledanos "considera con inteligencia que es patrimonio a conservar".
El 96% de los habitantes de Toledo asegura conocer que la ciudad ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, indicó Marañón. En cuanto a los principales atractivos de la ciudad, el 52% considera que es el patrimonio; el 19% la catedral, y el 17% el turismo, y tan solo el 1% la industria, sorprende que nadie valore la universidad.
Vega Baja
Los 700 toledanos encuestados también se pronunciaron sobre la paralización de Vega Baja y ya en el año 2006, el 52% defendió que la paralización de la edificio de viviendas fue muy buena idea. Este porcentaje, continuó Gregorio Marañón, se eleva al 58% en el año 2008. Así, el 77% defiende que Vega Baja debe tener uso público y el 16% uso privado.
Destacó el presidente del Patronato de la Real Fundación que sólo el 30% de los sondeados considera que la paralización de la construcción en esta zona es definitiva, frente al 56% que asegura que no lo es.
En este punto, Gregorio Marañón y Beltrán de Lis indicó que si la decisión de no edificar en Vega Baja es "irrevocable", los resultados, a su juicio, están demostrando que los "políticos se están equivocando en el modo de transmitir el mensaje". Añadió que Vega Baja se debe proteger, al margen del patrimonio arqueológico que contiene aún sin excavar, "solo por razones paisajísticas".
Defendió que antes de vender esos terrenos para urbanizarlos se habían realizado 290 catas, y por ello manifestó no entender cómo se tomó la decisión cuando Toledo, después de Constantinopla, fue la ciudad más importante de ese periodo histórico.
Por tanto, desde la Real Fundación consideraron "baldío" el debate sobre si hay algo o no en Vega Baja, y apuntaron que debe centrarse en cuánto hay, pues hasta el momento, y sin que hayan comenzado las excavaciones, se han recuperado en la ciudad 400 piezas de esculturas decorativa visigoda.
Sobre los Cigarrales, el 45% de los toledanos cree que están bien protegidos, frente al 40% que no. Respecto a la Huerta del Rey, el 44%dice no tener criterio sobre si se debe edificar o no, aunque la mayoría de los que se posicionan lo hacen para decir que no se debe construir en la zona.
Opinión de 700 toledanos
El presidente de Metroscopia explicó que la muestra la conforman 700 toledanos mayores de 18 años empadronados en la ciudad, que tiene un margen de error del 3,8%, y gran "solidez estadística porque muestra datos significativos y sorprendentes de una reducción a escala del conjunto de la ciudadanía toledana".
Destacó también Toharia que pocas instituciones acceden "a someterse a esta máquina de la verdad", que los propios toledanos hayan participado en el sondeo, y el hecho de que una ciudad sea encuestada por sus habitantes, iniciativa que aunque arriesgada "porque supone poner un espejo en el camino y ver lo que refleja", será copiada por otra ciudades.