El ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, sostuvo que "aún estamos a tiempo" de luchar contra la polución ambiental y el deteriororo del medioambiente y aseveró que esa decisión "es más una cuestión de orden moral que política" dijo al encabezar la clausura del Primer Congreso Americano de Biocombustibles. Por su parte el vicepresidente argentino Daniel Scioli le expresó el compromiso de acompañarlo en la "cruzada ética" por la crisis climática.
El dirigente demócrata, quien participó de la clausura del Primer Congreso Americano de Biocombustibles, dijo que "en Argentina, EEUU y el resto del mundo la voluntad política es una energía inagotable".
Gore avaló el desarrollo de los biocombustibles como parte de las energías renovables, aunque advirtió que su aplicación debe ser seguida de cerca para que no ponga en peligro la provisión de alimentos y que la expansión de las producciones de granos no signifique la destrucción de bosques y la desertificación de vastas superficies.
En tanto, el vicepresidente Daniel Scioli, al presentar a Gore en el Hotel Alvear, le transmitió que Argentina está "comprometida en esta cruzada en favor de la preservación del medioambiente".
Luego de recordar que "Argentina se recupera de una crisis profunda, Scioli le dijo a Gore que en la administración que encabeza el presidente Néstor Kirchner "estamos comprometidos en esta cruzada en favor de la preservación del medioambiente y tomamos su mensaje: ’aún estamos a tiempo’" de evitar un desastre ambiental.
En su presentacion Gore afirmó que "los biocombustibles han sido recibidos con mucho más entusiasmo en los amaneceres de esta nueva conciencia en cuanto a la destrucción que provoca la acumulación del dióxido de carbono en el planeta".
Aunque con su presencia avaló el desarrollo de biocombustibles, se despegó de los lobistas advirtiendo que "debe actuarse con extremo cuidado, porque el peligro de biocombustibles está dado por el hecho de destruir bosques innecesariamente".
También señaló que "si no se lo lleva con cuidado, se puede disminuir la disponibilidad de alimentos y, como en el caso de México -cuya alimentacion base es el maíz-, que los Estados Unidos consuman la gran parte de lo que se produzca".
No obstante consideró que "las nuevas tecnologías están en miras de ser perfeccionadas", y estimó que los biocombustibles "estarán listos para el mercado dentro de 3 a 5 años".
Gore, apoyado en la proyección de una película que él produjo en torno al calentamiento global, advirtió que "estamos cambiando la composición del aire, de la atmósfera".
Explicó que "las condiciones cambian por la emisión de dióxido de carbono, esto engrosa la atmósfera y hay más ondas infrarrojas atrapadas en ella, y hacen que la tierra tenga fiebre".
Para este defensor del medio ambiente "en 50 años ya no habrá nieve en el Parque de los Glaciares en Alaska, mientras que el Himalaya que tenía 100 veces la cantidad de nieve que los Alpes europeos, también disminuirá considerablemente".
Al respecto destacó la gravedad de esto último porque de los deshielos del Himalaya, depende el agua potable del 40 por ciento de la población mundial.
Señaló que "el deshielo se produce tres veces más rápido de lo que dicen las predicciones", y agregó que "los casquetes polares podrían desaparecer definitivamente entre 2050 y fin de siglo" y estos son los que encierran el dióxido de carbono.
Gore fue muy duro en sus predicciones cuando aseguró que "con el modelo actual de consumo energético dentro de 45 años, la concentración de dióxido de carbono hará aumentar muchísimo la temperatura", y recordó que ya el 2005 las altísimas temperaturas causaron la muerte de 30.000 personas en Europa".
También advirtió que "en India se registraron 50 grados y en Pakistán 52,2 grados", para luego detallar que "la temperatura promedio del planeta es actualmente de 15 grados centigrados".
Responsabilizó al accionar del hombre por el calentamiento global. Como ejemplo puso los recientes fenómenos meteorológicos que han azotado al planeta, huracanes, maremotos, así como inundaciones y como contrapartida las sequías que azotann a parte de Africa y Australia.
Aseguró "el clima del mundo es un sistema no lineal, no cambia progresiva sino repentinamente" dijo, y contó que "en 2004 la temperatura de la tierra subió 3 grados, mientras que 30 nuevas enfermedades -algunas que ya estaban controladas, como malaria, dengue- reaparecieron en las últimas tres décadas.
El ex vicepresidente estadounidense hizo una autocrítica y aseguró que su país es reponsable "del 30,3 por ciento de la contaminación mundial, el quivalente -dijo- a Sudámerica, Europa y Asia" Afirmó que "si los océanos subieran 6 centímetros, 400 millones de personas serían desplazadas de sus hogares".
Aunque el gobierno de su país, junto con el de Australia no adhirió al Protocolo de Kyoto, subrayó que "en los Estados Unidos hay 472 ciudades que lo apoyan y tienen posibilidad de ratificarlo. Es una obligación moral" enfatizó. "Vamos a seguir luchando.
Si Luther King pudo luchar contra el racismo; otros lo hicieron en Sudáfrica contra el apartheaid, porque si hicimos todo eso no podemos comenzar a luchar para mejorar el medioambiente", concluyó.