Sin temor a las críticas o a la satanización que puede generar su relación con Irán, ayer el presidente de la República, Evo Morales, afirmó que dentro de poco se firmará un acuerdo comercial con este país que es parte de Oriente Medio.
El anuncio del jefe de Estado fue hecho durante su visita a Villa Paraíso, población de San Julián, donde fue parte de una cosecha simbólica de soya y participó de una feria para conocer nuevos proyectos en el marco del programa Alternativa Bolivariana para América y el Caribe y el Tratado de Cooperación entre los Pueblos (ALBA-TCP).
De acuerdo con Morales, los soyeros de la zona tienen que volcar su producción hacia la soya ecológica. “En la última reunión que sostuve con el embajador de Irán, la tercera que tengo con él, me dijo que su país nos comprará toda la producción que generemos”, explicó Morales y dijo que Bolivia abrirá un nuevo mercado para este tipo de productos, “sin miedos de ningún tipo. Si Estados Unidos tiene convenios con este país, ¿por qué nosotros no?”, agregó Evo.
El gerente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas (Anapo), Rolando Zabala, explicó que a los agricultores se les dio las diferentes alternativas de siembra de este producto e indicó que son ellos los que definen la clase de soya que producen. “Si hay un nuevo mercado para cualquier tipo de producción, bienvenido sea, siempre y cuando nos permita competir en precios y haya mayores preferencias de exportación”, comentó Zabala.
El Presidente adelantó estar preparado para las críticas que puede recibir esta iniciativa e invitó a los medios de comunicación para que esten presentes en la firma del acuerdo con el embajador de Irán, que anunció que estará pronto en nuestro país.
El politólogo Roger Tuero no encuentra ningún problema en venderle soya a Irán o a cualquier otro país del mundo. “Lo importante es que haya más mercados”, afirmó Tuero. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el Gobierno de Estados Unidos observan el programa de energía atómica que impulsan los iraníes y que cuenta con el respaldo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Por su parte la ministra de Agricultura, Susana Rivero, puntualizó que inmediatamente se termine la cosecha de soya en la zona, se venderán el producto a Venezuela a un precio promedio de $us 217 la tonelada. El programa que impulsa el ALBA-TCP tiene un mercado asegurado para la producción de 26.000 hectáreas de soya, lo cual beneficia a 880 productores