La última reunión se produjo en la Diputación Provincial, espacio empleado como terreno neutral para el conflicto. Tras el acuerdo, desde el jueves quedó desconvocada la huelga que los más de 120 trabajadores de la planta han mantenido desde hace tres semanas, cuando la empresa anunció la implantación de un nuevo plan de trabajo que les obligaba a cumplir un turno de fin de semana de doce horas.
Entre los acuerdos se ha establecido reducir la jornada de fin de semana de 12 a 9,5 horas con compensaicón económica en festivos y en el incremento de sueldo base.
En una comparencencia, tras la reunión, el presidente del comité de empresa, Ricardo Valiente, evaluó positivamente el acuerdo, no sólo por las mejoras salariales, sino por las ventajas sociales al conseguir estabilidad económica, social y negociar un horario qeu permita la conciliación de la vida familiar y laboral.
Por su parte, el representante de la empresa, Isidoro Martínez de la Escalera, apuntó que el proceso de negociación ha sido fluido y que los agentes sociales de Cuenca han estado muy pendientes para tratar de alcanzar un acuerdo. También comentó cómo Solán de Cabras ha llevado una línea ascendente y ha pedido el esfuerzo y cooperación de los trabajadores. Según los cálculos de la empresa, en estas tres semanas de huelga, las pérdidas aproximadas han sido de 4 millones de euros, lo que supone entre el 7% y 8% de las ventas anuales.
El director general de Trabajo e Inmigración de la Consejería de Trabajo y Empleo, Reinaldo de la Fuente, apuntó que además de las compensaciones económicas, se van a mejorar otros aspectos cmoo la seguridad y salud laboral, la estabilidad en el empleo y el diálogo entre la empresa y el trabajador. Además, se va a crear una comisión de seguimiento de la empresa.