red.diariocritico.com

El médico rural

Honoré de Balzac, como  es bien sabido, constituye una de las cumbres de la novela universal. Fundador y maestro indiscutible del realismo, dejó en 'La comedia humana' la prueba de su inmenso talento: escribió 91 novelas y creó 2000 personajes, muchos de ellos memorables, que forman parte de la mitografía narrativa de todos los tiempos.
El proyecto inicial constaba de 137 obras y de 3000 a 4000 personajes. Balzac pertenece con Cervantes,  Stendhal, Dickens, Tolstoi, Galdós, Flaubert  y quizá Proust a la aristocracia de la novela occidental. Asombra su producción tanto por su cantidad como por su cantidad si se considera que vivió solo 51 años (1799-1850). 'El médico rural' data de 1833 y pertenece a la serie que Balzac llamó 'Escenas de la vida rural'.

Es muy difícil trazar una sinopsis de la obra.  Asistimos a la historia del doctor Benassis, médico filántropo, que lleva a cabo una gigantesca tarea de mejora de las condiciones de vida de la población en  el Delfinato. Es un personaje grandioso en su sentido de la bondad y de la justicia, un arquetipo humano pero también una criatura con sus debilidades y carencias. En torno a él concurren otra serie de personajes –un militar, un cura, un juez…-que aportan sus puntos de vista sobre la realidad, una realidad convulsa como la que vive Francia en los primeros años de  la monarquía liberal de julio.

La novela  es así un cuento de cuentos, porque los personajes aportan sus aventuras personales pero también su opinión sobre lo divino y lo humano, comenzando por la organización de la realidad política y social. Por su protagonista, el doctor Benassis, Balzac parece inclinarse por una utopía autoritaria, cuya fuente de legitimación sería la propiedad, pero que en la práctica se diría fruto de la intersección entre el jacobinismo intervencionista y centralista y su condena mediante el apoyo a la iniciativa privada. En realidad, no hay recetas. Como señaló Baudelaire, Balzac es un visionario, cuyo punto de vista desborda las inmediateces pragmáticas. De ahí el fervor que sintieron por él nada menos que Carlos Marx y Federico Engels.

Lo que importa hoy de la novela son tres factores  en particular. En primer lugar, la fabulosa capacidad de narrar del autor; se cuentan decenas de historias, y todas son apasionantes, incluida la ya conocida de Napoleón. En segundo lugar, el perfil psicológico de las criaturas, que se quedan estampadas, como si fueran de carne y hueso, en el ánimo del  lector. En tercer lugar, la ambición universal del debate doctrinario que el texto suscita. Lo de menos es cada punto de vista concreto; lo de más es la profundidad,  el vigor con que esos puntos de vista se  confrontan en una visión dialéctica de enorme riqueza.

Engaña, porque va más allá, el titulo de la obra. Pero Benassis es un médico, un buen médico rural, que ejerce una excepcional labor humanitaria y científica. Solo que a Balzac se le queda corto como tal médico y lo toma de trampolín para volar mucho más alto. La crítica de su tiempo le echó en cara al autor en cara la heterogeneidad de su discurso, su falta de concentración; para nosotros, esas son hoy grandes virtudes y no defectos. 
Miguel García-Posada


Título: El Médico Rural
Autor: Honoré de
Balzac
Ficha editorial: Traducción de Rafael Cansinos-Assens
Aguilar, Madrid, 1967
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
enviar a reddit

+
0 comentarios