Desde Venezuela se informa que el presidente Hugo Chávez, para celebrar el décimo aniversario de su programa dominical ‘Aló, Presidente’, hará una emisión especial que comenzará mañana jueves y se extenderá hasta el domingo. “Comienza el jueves, haremos unos paréntesis, seguirá el viernes, seguirá el sábado y terminará el domingo por la tarde o por la noche. Así que vayan preparándose”, dijo Chávez.
“Será un ‘Aló, Presidente’ por capítulos”, enfatizó Chávez. En esos programas habla de temas locales, nacionales, internacionales, política y educación, medicina y abastecimiento en los mercados. Allí suele anunciar nacionalizaciones y expropiaciones, ordena enviar tropas a la frontera, la expulsión de diplomáticos o la ruptura de relaciones diplomáticas.
Ningún líder latinoamericano ha podido superar el récord de locución radial y televisiva que ostenta Fidel Castro. Cuando estaba en su mejor forma, el comandante solía hablar entre ocho y doce horas sin dar muestras de fatiga. ‘Aló, Presidente’ ha llegado a durar casi nueve horas en otras oportunidades. Ahora Chávez podría superarlo.
Desde ‘Aló, Presidente’ —que se transmite en cadena nacional— Chávez ordena detener , enjuiciar o insultar, descalificar o desacreditar y vejar a sus adversarios políticos. Ejercer el derecho a réplica en igualdad de condiciones es, desde luego, imposible. ¿Será éste el “periodismo” que tendremos en lo que resta del siglo XXI? Por lo que se oye y se ve, incluso en Ecuador, bien podría seguir este “modelo”.