Los seguidores de Clinton podrían poner en jaque la unidad que desea Obama para el partido
La Convención Demócrata que empieza hoy en Denver y de la que Barack Obama debe salir como candidato oficial del partido para las próximas elecciones de enero iba a ser la convención de la unidad. Ése es el objetivo del senador por Illinois, pero, si alguien pensaba que éste llegaba al congreso de su partido con todas las cartas en su mano, estaba equivocado.
El mismo día en que se inicia la crucial cita, algunos seguidores de la senadora por Nueva York, Hillary Clinton, han insistido en que darán su confianza a la ex primera dama en el momento de la votación, un gesto que, si repiten todos los delegados de Clinton, destrozaría la tan anhelada idea de unidad que persiguen las altas esferas del partido de cara a las elecciones presidenciales.
Son algunas las delegaciones demócratas que, como la de Kentucky, han dejado claro que votarán por Hillary cuando su nombre sea sometido a consulta, algo que se espera que ocurra el próximo miércoles.
Opciones como ésta muestran el gran apoyo con que la ex primera dama cuenta aún en su partido, donde aún hay quien no ha digerido que Obama ganara, aunque fuera por poco, las elecciones primarias y que, además, ahora no han visto con buenos ojos que el senador por Illinois no cuente con Clinton para la viceprsidencia.
La senadora se reunirá el mismo miércoles, día de la votación, con sus delegados y, según apuntan varios medios, les comunicaría su decisión de entregar todos los votos que recabe a Barack Obama, en una clara intención de mostrar esa unidad que algunos pueden poner en entredicho.
Las campañas de Obama y Clinton habían accedido a que el nombre de Hillary se sometiera a votación, una maniobra que persigue mostrar que todos van en el mismo barco, aunque la realidad parece ser otra.
El diario USA Today ha publicado este lunes una encuesta que muestra que menos de la mitad de los seguidores de Clinton, sólo el 47 por ciento, está seguro de que votará por Obama en noviembre, y que casi un 30 por ciento se ha planteado votar por el republicano John McCain o incluso abstenerse.
Ésa es la preocupación de los hombres de Obama que aún han tenido que ver en el primer día de convención cómo Hillary era recibida por la delegación de Nueva York con carteles de "Hillary hizo Historia".
En un encuentro con esa delegación, la senadora ha reconocido que algunos de sus partidarios se muestran reticentes a votar por Obama, pese a que ella está haciendo todo lo que puede por convencerlos, algo que, dijo, volverá a hacer el martes, cuando se suba al escenario a defender la candidatura de Obama.