Michigan y Florida, claves
Hillary se juega sus últimas bazas en el recuento de dos estados
No se resigna a su casi segura derrota como candidata a la presidencia de EEUU, y por eso Hillary Clinton quiere que se anulen las primaras demócratas de Michigan y Florida, donde perdió. Lo malo es que aunque este domingo lo consiguiera no le serviría casi de nada.
El Partido Demócrata estadounidense inició este sábado y concluirá este domingo en Washington una reunión para discutir sobre las primarias contestadas de Florida y Michigan, cuyo resultado será crucial para las aspiraciones de Hillary Clinton a la candidatura presidencial.
Michigan y Florida fueron castigados por adelantar la realización de sus primarias a enero pasado -contra las normas del partido- excluyendo a sus delegados de la convención partidaria de agosto próximo, que elegirá al candidato entre Hillary Clinton y Barack Obama.
Clinton, que ganó las internas de ambos estados, está luchando por que ese castigo quede sin efecto, a fin de que los delegados que obtuvo allí puedan concurrir a la convención.
Unos 30 cuadros del Partido Demócrata, reunidos en un gran hotel de Washington, examinarán la solicitud de la senadora por Nueva York. Los delegados elegidos en las primarias y los 'superdelegados' designarán a finales de agosto en la convención demócrata el candidato del partido a la presidencia de Estados Unidos.
Sin embargo, aun cuando se tomaran en cuenta los escrutinios de Florida y de Michigan, Clinton ya no lograría alcanzar a Obama, que ya le lleva una ventaja de 160 delegados electos. Unos 200 seguidores se manifestan ante el hotel en apoyo de Clinton, entonando la consigna "Cuenten nuestro voto" y con carteles en los que se lee "Cada voto cuenta".