A nadie debería gustarle que la prensa española destaque por este tipo de cosas. Pero ése es el tono que vemos estos días en las primeras planas, desde hace un tiempo.
Fíjense en la portada de este jueves de
El Mundo. Repite esquema que se empleó el miércoles: coloca en portada un contraste de fotos. Ayer lo hacía para mofarse de
Zapatero y señalar que él se veía con el presidente de Yemen mientras que los líderes europeos se citaban para hablar de economía. Hoy lo hace para ensalzar a
Rajoy, con
Merkel y
Sarkozy en París, mientras que muestra a ZP con un chico con estética punk en un acto en la sede del PSOE.
¿Estamos llegando al sensacionalismo más atroz? Alguien podría preguntarse qué pasa porque un chico lleve este pelo? ¿Qué quiere decir con ello el diario de
Pedro J.? ¿Qué el peinado determina la altura humana de las personas? Si a eso le añadimos el envenenado titular sobre las (tardías) acciones del Gobierno contra ANV, hoy
El Mundo alcanza la cima de la belicosidad periodística.
Y para demostrar que no es cosa de un solo diario, llega la enésima cruzada contra la
COPE, la radio de los obispos. El diario
Público la llama
“radiobasura”, en referencia a la telebasura de la caja tonta. Denuncia todo lo que en esta emisora se dijo durante meses en contra de los médicos del hospital de Leganés, ahora exculpados por la Justicia.
Y no nos detenemos ahí.
La Razón, con tono correcto, eso sí, deja claro que para ellos
“Europa apuesta por Rajoy”. Le faltaba decir eso de
“y no por Zapatero”. Así hubiera quedado
cuadrado. Y
El País se ríe del enésimo desencuentro entre
Aguirre y
Gallardón (en un acto de entrega de premios) y así cerramos el círculo de la polémica. A todos les encanta.
Cierto es que la portada de
ABC se podría enmarcar en toda esta polémica, pero realmente sólo se posicionan ideológicamente sin faltar el respeto ni menospreciar a nadie. Titulan la portada con que ante los rumores de una opa sobre Iberdrola, en parte extranjera, Zapatero guarda silencio... Es cierto, no podemos negarlo.