Polémica por el capítulo de recomendaciones
La aprobación del Informe Económico de 2010 rompe el consenso en el CES
El CES aprecia recuperación económica en CyL pero advierte de que no presenta el dinamismo de otras fases de crecimiento
El clima de consenso en el Consejo Económico y Social (CES) que ha venido caracterizando la aprobación anual del Informe sobre la Situación Económica y Social de Castilla y León ha quedado hoy roto después de que dicho análisis coyuntural, en este caso el correspondiente al ejercicio de 2010, recibiera el visto bueno mayoritario del órgano consultivo pero no así el apartado relativo a las recomendaciones, que ha salido adelante con los votos de Cecale, los expertos de la Junta y Asaja y la postura en contra de UGT, CC.OO, la Unión de Consumidores y la UPA.
El anunciado cisma previsto entre los integrantes del CES ha quedado hoy escenificado durante la sesión plenaria en la que finalmente ha sido aprobado, por unanimidad, el informe económico y social de 2010 en lo relativo a los apartados de diagnóstico y conclusiones. Sin embargo, el capítulo de recomendaciones es donde se ha producido la división, y ello, tal y como han reconocido las distintas partes, pese al intento de acercar posturas realizado hasta el último momento por el presidente, José Luis Díez Hoces.
Y es que los representantes de UGT y de CC.OO, aun cuando han asumido el diagnóstico de la situación económico y sociolaboral y las conclusiones recogidas en el informe, han rechazado finalmente el capítulo de recomendaciones al no poder incorporar una serie de propuestas, algunas por separado y otras conjuntas, relativas al ámbito laboral, fiscal, financiero y sobre servicios públicos, informa ep.
Pero la sorpresa ha sido aún mayor ya que en el lado de ambos sindicatos se han alineado la Unión de Consumidores y Usuarios y la UPA, que junto con los primeros han emitido en total ocho votos particulares para dejar constancia de su postura discordante, mientras que la Unión de Campesinos (UCCL) y el colectivo de cooperativas han optado por la vía de la abstención.
El desacuerdo existente ha sido sin embargo desdramatizado por parte del máximo responsable en Castilla y León del primero de ambos sindicatos, Agustín Prieto, quien ha advertido de que lo ocurrido "enriquece al CES", institución que, según ha recordado, "no tiene un carácter monolítico ni tiene por qué estar presidida por un pensamiento único".
Prieto, que no cree que esa ruptura del consenso afecte a las futuras negociaciones que los agentes económicos y sociales, con el arbitrio de la Junta, mantengan en el marco del Diálogo Social, ha justificado la postura de UGT en la necesidad de que el informe rechazado plasmara cuestiones de gran trascendencia para la clase trabajadora y los ciudadanos en general, entre ellas una reforma de la fiscalidad para obtener más recursos e ingresos, algo que pasa por la restitución del Impuesto de Donaciones y el Impuesto de Sucesiones y, sobre todo, por incrementar la presión sobre las rentas más altas.
"Es indecente que se hayan incrementado los beneficios fiscales en un 23 por ciento para las rentas más altas, lo que supone dejar de ingresar 395 millones de euros", ha criticado Prieto, que también propugna suficiencia económica para los servicios públicos con el fin de garantizar la gestión pública de la sanidad, la educación y los servicios sociales y evitar fórmulas de "copago o repago de los mismos"; un control exhaustivo de la Junta sobre las causas de los expedientes de extinción de contratos que están proliferando en la Comunidad; la aprobación de un Plan Plurianual de Inserción y Empleo para toda la legislatura, al objeto de atender a los 75.000 desempleados que no perciben actualmente prestación alguna, y revertir la imposición del Gobierno central sobre negociación colectiva con convenios colectivos reales y actualizados.
Recuperación económica sin el dinamismo de otras fases de crecimiento
El Informe sobre la 'Situación económica y social de Castilla y León en 2010' aprobado este miércoles por el Consejo Económico y Social (CES) aprecia una senda de recuperación en la economía regional pero advierte de que no presenta el dinamismo de otras fases históricas de crecimiento por lo que "previsiblemente, puede tardar años en alcanzar los niveles anteriores a la crisis, especialmente desde el lado del empleo".
El CES lamenta asimismo el mantenimiento de las restricciones en la financiación y achaca a bancos y cajas que hayan utilizado su recurso al crédito para mejorar los ratios de solvencia hasta los niveles exigidos por la autoridad reguladora.
En este sentido, el Consejo Económico y Social de Castilla y León recuerda que el incremento de la actividad debería venir precisamente de la mano de la mejora del acceso de familias y empresas al crédito. En su informe anual sobre la situación económica y social de Castilla y León el CES insiste en esta apreciación y lamenta que las restricciones crediticias hayan convertido en "muy dificultosa" la actividad de emprendedores y empresarios en general.
En su análisis del sector financiero, el CES califica 2010 de "año convulso" para el sistema financiero de Castilla y León y lamenta que los esfuerzos realizados por diferentes instituciones regionales para conseguir que se integrasen el mayor número posible de cajas con sede social en la Comunidad en una entidad financiera regional hayan resultado "fallidos".
De este modo, continúa el CES, las cajas de ahorro de Castilla y León se han incorporado a diferentes proyectos financieros de fuera de la Comunidad Autónoma, "lo que podría significar obstáculos añadidos para la financiación regional, pública y privada".
Por otro lado, el Consejo Económico y Social aprecia en su informe anual el "fructífero" año registrado en materia de diálogo social por el volumen de acuerdos alcanzados en el seno del Consejo del Diálogo Social.
El CES destaca también la "solidez" del mercado exterior, "como refleja la evidente recuperación que muestran los resultados de las exportaciones de 2010 que ha compensado con creces las importaciones de bienes y servicios".
Por el contrario, lamenta este organismo, la demanda interna se ha contraído por segundo año consecutivo "combinando retrocesos en la inversión y el consumo de las administraciones públicas con incrementos modestos, pero incrementos al fin y al cabo en el consumo de las familias".