“Operación Jaque. Una jugada no tan perfecta”
Nuevamente se abre el debate sobre si la ‘Operación Jaque’; que permitió el regreso a la libertad de la ex candidata presidencial, Ingrid Betancourt, tres contratistas estadounidenses, y 14 policías y miembros del ejército más; fue sólo una operación militar como lo aseguró el gobierno colombiano en su momento, o detrás hubo algún tipo de negociación. El responsable: el periodista colombiano, Gonzalo Guillén.
Guillén presentó en Ecuador el documental ‘Operación Jaque. Una jugada no tan perfecta’, en donde asegura que Colombia negoció por la liberación de los retenidos, por la cual dos guerrilleros de las FARC pidieron 100 millones de dólares. "Fue una operación financiera, no militar", aseguró el periodista en un encuentro con la prensa en Quito.
Según Guillén, los guerrilleros conocidos con los alias de ‘César’ y ‘Gafas’, capturados en la operación, se pusieron en contacto con un abogado para entregar a los rehenes.
Para ello, pedían al Gobierno 100 millones de dólares y que ellos pudieran huir en el mismo avión que los secuestrados.
El escritor explicó que a ‘César’ lo extraditaron a Estados Unidos acusado de narcotráfico y no de secuestro, mientras que a ‘Gafas’ lo encarcelaron en Colombia, pero destacó que actualmente no se sabe nada sobre el verdadero paradero de los dos ex guerrilleros.
Para el periodista, los 58 minutos de documental dejan varias preguntas por resolver como "por qué se engañó a la gente", "dónde están César y Gafas" y "qué pasó con los 100 millones de dólares" que, presuntamente, se debía pagar por el rescate.
Jeannette Hinostroza, periodista de la cadena TeleAmazonas, coproductora del documental, resaltó que el rescate fue una operación política para asegurarse que el entonces ministro de Defensa y actualmente mandatario de Colombia, Juan Manuel Santos, ganara las elecciones presidenciales de 2010.
Hinostroza explicó que tras el ataque por parte de militares colombianos a un campamento de las FARC en Ecuador, perpetrado el 1 de marzo de 2008, en el que murieron 26 guerrilleros, entre ellos el segundo a mando de la guerrilla, alias 'Raúl Reyes', el grupo armado temía comunicarse por radio, por miedo a que los encontraran.
Según la periodista de TeleAmazonas,, ‘César’ y ‘Gafas’ aprovecharon la coyuntura para entrar en contacto con el abogado e iniciar las negociaciones, porque al no existir enlace con la cúpula tenían capacidad de maniobrar.
Otro de los misterios, según Guillén, es que como prueba de "buena fe" los guerrilleros revelaron un escondite de armas y otro con 1.000 millones de pesos colombianos (560.381 dólares estadounidenses) y tampoco se sabe qué pasó con este dinero.
Para Hinostroza, el asunto de los escondites demuestra "la corrupción tanto del Gobierno colombiano como de las FARC".
El documental cuenta con imágenes inéditas de la liberación de los rehenes, grabadas por los propios militares y los testimonios que según Guillén prueban su teoría.
Por el momento se estrenará en Ecuador, pero se negocia su emisión en cadenas de Colombia y Perú.