Código de austeridad, algo más que un gesto
Después de escuchar al presidente Herrera sus discursos, de anunciar su Gobierno de nueve, de sus recortes, de la austeridad… Nos preguntamos si quiere mostrar una nueva política o se trata de nuevos gestos, o … tal vez sean los gestos de la nueva política.
Herrera quiere inaugurar la nueva legislatura con la austeridad como bandera. Es justo y necesario. Ha hecho constantes guiños a la austeridad y el presidente no debe defraudar a los ciudadanos. Ha anunciado el “Código de Austeridad de los Altos Cargos” que contendrá, sin duda, medidas de sentido común que tendrían que haberse practicado desde siempre.
No hace mucho la Junta dio a luz un “Código ético de los empleados públicos de la Administración de la Comunidad de Castilla y León”. Lujosamente maquetado, el código era un bla, bla, bla, que no leyeron ni los funcionarios.
Esperemos que el próximo Código al menos lo lean los altos cargos y se enteren de que los ciudadanos no comprenden la existencia de tantos coches oficiales. No entienden que sus gobernantes y segundos niveles viajen todos los días en coches oficiales a sus ciudades de origen para ahorrarse el alquiler de una vivienda en Valladolid.
Nos cuentan que el código restringirá las comidas de trabajo, a veces un eufemismo con el que se ocultaban algunas juergas entre compañeros. Ha habido políticos de esta región que sólo han comido y cenado en casa los domingos y fiestas de guardar.
Dicen que existirá un apartado dedicado a los regalos. Por lo visto a los que salen de la Junta (en ocasiones ostentosos y horteras), nada se dice de los que entran, sobre todo en Navidad, donde el decoro debería obligarles a rechazar la mayoría de esos nada gratuitos aguinaldos.
También, parace ser, se incluye la publicidad. En este punto sólo se aclara que ningún gasto al margen de la planificación aprobada por el Gobierno. Nada se dice si esos casi 19 millones de euros que ahora se destinan se van a recortar o redistribuir equitativamente entre todos los medios de comunicación. Tampoco se dice nada del contrato programa con la RTVCyL de 26 millones de euros, más de 4.000 millones de las antiguas pesetas.
En definitiva, menos comidas, menos coches, menos viajes, menos privilegios. Herrera es listo, tiene una larga e intensa trayectoria política. Se enfrenta a una situación política y económica muy complicada y él y su Gobierno tienen que dar ejemplo. Los gestos en política a veces son tan importantes como las actuaciones. Preparan, posibilitan o auspician esa política. Lo malo en ocasiones es que todo se quede sólo en un gesto.