Para recorte, el del gobierno balear
A una semana de que Juan Vicente Herrera nombre su nuevo gobierno, se diría que las comunidades gobernadas por el PP han emprendido una carrera a ver cual reduce más Consejerías. El compromiso asumido por Mariano Rajoy es que ninguno de los gobiernos autonómicos de su partido supere el número de diez consejeros, pero parece que ningún presidente quiere apurar ese límite.
El listón lo ha puesto muy alto el nuevo presidente de Baleares, José Ramón Bauzá, que ha reducido a seis las diez Consejerías que mantenía el anterior gobierno de las islas. El recorte es espectacular teniendo en cuenta que el socialista Antich comenzó la anterior Legislatura con 14 Consejerías. El equivalente en Castilla y León sería que las doce Consejerías actuales quedarán reducidas a cinco, que es el número que tuvo el gobierno formado por José María Aznar al hacerse cargo de la Junta en 1987.
Tan drástica reducción está descartada, pero visto como está el patio lo suyo sería que el nuevo gobierno Herrera no tuviera más de ocho Consejerías. Para reducir cuatro tampoco es que haya que romperse mucho la cabeza. La de Justicia e Interior parece claro que quedará subsumida en la de Presidencia y todo indica que la de Administración Autonómica será absorbida por la Hacienda (el hecho de que, al cesar Isabel Alonso, sus funciones hayan sido adscritas a Pilar del Olmo resulta bastante significativo). La fusión, por un lado, de Educación y Cultura y por otro, de Agricultura y Medio Ambiente dejaría en ocho el número de Consejerías. Y todavía se pudiera apurar más si Familia se fusionara con Sanidad, algo que se descarta para no concentrar más del 40 por ciento del Presupuesto de la Comunidad en una sola Consejería.
Cuestión diferente es lo que adelgace la nómina total (en estos momentos próxima al centenar) de altos cargos de la Junta, ya que poco se ahorraría reduciendo cuatro Consejerías si después no se recortan viceconsejerías y direcciones generales. Veremos a ver hasta donde toma nota Herrera del ejemplo del presidente balear, que ha reducido a 31 las 65 direcciones generales existentes hasta ahora.