Cuando las barbas de tu vecino veas pelar…
Camino bajo el sol, contemplando la remodelación del primer tramo del paseo Sant Joan -desde Arc de Triomf hasta plaça Tetuan-, inaugurada el 20 de marzo. Tras diez meses de obras y una inversión superior a los cuatro millones de euros, se han ampliado sus aceras hasta 17 metros y reducido a dos el número de carriles en ambas calzadas, potenciando la circulación de personas en detrimento de la de vehículos. Mejoras en mobiliario urbano y arbolado, así como áreas infantiles…
Pero no todo me complace. Me siento desagradablemente sorprendida al contemplar multitud de colillas incrustadas en las finas tiras de 'césped' que alternan con otras tiras de pavimento. ¿Cómo podrá barrerse esto? Y cuando haga más calor… ¿seguirá habiendo césped en esas tiras?. No muy lejos, una gran terraza… ¿cuántos metros ocupa?, ¿qué parte proporcional a la anchura de la acera es la que se destinará a terrazas?, ¿y cuántas terrazas llegarán a colocarse?. En invierno, ¿qué clase de estufas se colocarán? (¿eléctricas o de gas?) ¿cuáles serán los precios que abonarán los restauradores tras esta remodelación? Al parecer, la tasa municipal en el paseo de Sant Joan se ha incrementado un 80%, alegando los responsables municipales que también el espacio de las aceras se ha incrementado.
Barcelona cuenta con 3.583 terrazas y desde la entrada en vigor de la ley antitabaco, a primeros de enero, unos 600 bares, cafés y restaurantes han solicitado licencia para servir en el exterior. Pero la normativa es muy compleja y varía según la vía en donde se desee instalar: horarios, precios y decoración no tienen un criterio común en nuestra ciudad, pudiendo originar agravios comparativos según los barrios. Los restauradores barceloneses han alzado la voz exigiendo al ayuntamiento una normativa unificada para todos los distritos.
Hasta la fecha, la única normativa que se ha conseguido unificar ha sido la referente a la colocación de estufas. Pero cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar. Precisamente en París, ciudad que cuenta con 9.000 terrazas y donde está prohibido fumar en establecimientos públicos desde 2008, el ayuntamiento ha anunciado que las estufas de gas deberán desparecer en el plazo de dos años. Asimismo, el nuevo reglamento prohíbe también los toldos de plástico, por antiestéticos, y establece que, salvo excepciones, las terrazas no podrán ocupar más de un tercio de las aceras.
Aviso para navegantes: mejor esperar a que la redacción de la normativa barcelonesa la realice el nuevo equipo municipal y, a ser posible, 'copie' de sus colegas franceses. Más vale prevenir.