Joan Vila Dilmé fue detenido el pasado 18 de octubre, al día siguiente de que una mujer de 85 años muriera en un hospital de Olot tras ser encontrada en estado crítico en la residencia geriátrica La Caritat.
Los médicos del hospital alertaron a la policía de que había quemaduras en la boca y la garganta del cadáver.
Vila reconoció que la había matado suministrándole lejía y reveló que había asesinado a otras dos ancianas de la misma forma. Este martes, en una nueva declaración ante el juez de Olot encargado del caso, confesó haber matado a otros ocho internos del centro.
A tres de ellos, dándoles también lejía; a otros dos, con una sobredosis de insulina; y al resto, proporcionándoles un cóctel de medicamentos, explicó a la prensa tras la declaración Carles Monguilod, el abogado de Vila. Los 11 crímenes se produjeron entre agosto de 2009 y el pasado mes de octubre.
El asesino confeso alegó haber asesinado a los ancianos por "compasión", "porque consideraba que sufrían y quería que dejaran de padecer", aseguró el letrado. "Hacía algo que a él le hubiera gustado que le hicieran en su situación", añadió.