La Armada de Estados Unidos negociaba el jueves con los piratas somalíes que mantienen a un capitán de navío estadounidense como rehén en un bote salvavidas en el Océano Indico, en el primer ataque de ese tipo contra un ciudadano estadounidense.
Hombres armados secuestraron brevemente el carguero de 17.000 toneladas Maersk Alabama el miércoles, pero la tripulación de 20 estadounidenses retomó el control tras una confrontación en el Océano Indico, donde los piratas han capturado a otras cinco naves en una semana.
Los cuatro miembros de una pandilla mantenían al capitán, Richard Phillips, en un barco salvavidas del buque luego de que aparentemente se ofreció a ser tomado como rehén por el bien de su tripulación.
El buque de guerra estadounidense Bainbridge llegó al lugar antes del amanecer y los soldados estadounidenses abordaron el Maersk Alabama, dijo un funcionario de Defensa estadounidense.
El vicealmirante Bill Gortney, máximo comandante naval de Estados Unidos en la región, dijo a CNN que las negociaciones con los piratas habían comenzado, mientras que otros funcionarios militares dijeron que se necesita llevar más fuerzas a la zona.
"Tenemos al USS Bainbridge actualmente en el lugar negociando con los piratas para conseguir el retorno del ciudadano estadounidense", dijo Gortney desde su base en Bahréin
Gortney agregó que el asalto contra el Maersk Alabama podría marcar el inicio de una nueva fase en la lucha internacional contra la piratería en la región.
"Siempre creímos que uno de los posibles hechos que cambiaría la situación allí era un navío de bandera estadounidense con ciudadanos estadounidenses a bordo y eso ocurrió (...) Y es en (la situación) en que estamos ahora", agregó.
El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo que el Gobierno estadounidense estaba trabajando "contra el tiempo" en la crisis. Sin embargo funcionarios de alto rango indicaron que estaban listos para realizar delicadas negociaciones para intentar asegurar la liberación del capitán.
La situación con los piratas se agrega a los desafíos tanto internos como en el extranjero que enfrenta el presidente Barack Obama a menos de tres meses desde que asumió el poder.
Analistas indican que esto dará un mayor apoyo político a una presencia de seguridad estadounidense más activa en las cruciales rutas marítimas de las costas de Africa.
"RESPUESTA DEL SIGLO XXI"
El operador del carguero de propiedad danesa, Maersk Line Ltd, dijo que su barco dejó la zona, pero que el Ejército estadounidense estaba en contacto con los ocupantes del bote salvavidas.
El Pentágono dijo que se está buscando una solución pacífica, pero no descartó ninguna opción para liberar a Phillips.
La captura del capitán y el ataque a su navío una vez más centra la atención mundial en la piratería somalí, como ocurrió el año pasado cuando hombres armados capturaron un supertanque saudí con 100 millones de dólares en petróleo a bordo y un barco ucraniano con 33 tanques.
Los ataques han sucedido durante años, pero alcanzaron niveles sin precedentes en el 2008. Actualmente los piratas mantienen secuestrados a 18 navíos con un total de 267 rehenes, muchos de ellos provenientes de las Filipinas, de acuerdo a una agencia de asistencia africana con base en Kenia.
Contactados por Reuters vía teléfono satelital, los piratas en el bote salvavidas sonaban desesperados mientras miraban un buque de guerra estadounidense y otros navíos extranjeros cerca de ellos.
"Estamos rodeados por buques de guerra y no tenemos tiempo para hablar", dijo uno. "Por favor recen por nosotros", agregó.
El FBI dijo que se le había solicitado su ayuda y que sus negociadores estaban "completamente comprometidos" en lo que el fiscal general Eric Holder calificó como el primer acto de piratería en contra de un navío estadounidense en "cientos de años".
La secretaria de Estados estadounidense, Hillary Clinton, dijo que el bote salvavidas parecía tener poco combustible y que se estaban movilizando "varios recursos" para intentar resolver la situación.
"La piratería podrá ser un crimen centenario, pero estamos trabajando para dar una respuesta adecuada al Siglo XXI", dijo Clinton en una conferencia de prensa conjunta con el secretario de Defensa Robert Gates y el ministro de Defensa de Australia.
El ataque fue el más reciente en una escalada en la piratería en las aguas de Somalia, donde pandillas fuertemente armadas secuestraron decenas de embarcaciones el año pasado, tomaron a cientos de marineros rehenes y obtuvieron millones de dólares en rescates.
(Reporte adicional por redacción de Washington y Daniel Wallis, Andrew Cawthorne en Nairobi; Escrito por Daniel Wallis, Andrew Cawthorne, y Andrew Quinn; Editado en español por Juana Casas y Ricardo Figueroa)