El alcalde Manuel Rosales denunció que la alcaldía de Maracaibo está "desvalijada" y consideró que existen una cantidad de "manejos irregulares" que tienen que ser investigados.
Rosales afirmó que está dispuesto a someterse y enfrentar cualquier investigación, pero resaltó que no es solo Manuel Rosales el que tiene que ser investigado.
Indicó que se realizaron "jubilaciones irregulares" y se cancelaron prestaciones sociales "ajustadas". "El que tenía que sacar 100 millones, sacó 300, como es el caso del ex alcalde Di Martino. Después de eso se dieron un número importante de jubilaciones sin llenar los requisitos". Agregó que "se llevaron carros. Hay más de 100 vehículos que no aparecen".
Asimismo, pidió que se investigue al "Pimentón Pineda", "que tenía en sus empresas una cantidad de obras civiles del Metro y por culpa de esas empresas, que cobraron sobreprecio, que aumentaron y pidieron reconsideración de precios, retrasaron la obra. Entre otros, ellos son los responsables de que ese Metro no haya llegado aún al centro de la ciudad".
Rosales informó que el día de hoy es que se está cancelando la primera quincena de diciembre a los empleados de la Alcaldía, con los tributos adelantados de las empresas privadas, "porque como ustedes recuerdan el situado del mes diciembre y noviembre, el crédito adicional y el dinero para pagar aguinaldos y para pagar los compromisos con el personal, se desaparecieron".
Lo mismo ocurrió con la última quincena de noviembre.
"Eso le da una muestra del desastre en que se encuentra la alcaldía de Maracaibo", remarcó.
Dijo Rosales que en enero presentarán al país el balance general de la alcaldía, "que es dantesco", subrayó.